viernes, 14 de abril de 2017

Avenidas de gloria

No se oyen trompetas,
ni van los legionarios
soplando sus cornetas.
La calle la recorren
los coches,
los tambores,
los tambores,
resuenan en lo profundo
de los ojos
de aquel poeta
donde siempre es de noche.
Poetas ciegos,
de vino y de vida,
recorren
las alamedas del día,
entrelazando palabras,
trenzando versos
pintados del color
de la alegría,
las calles,
ya no huelen
a lejía,
como me prometías
cada vez que
me recogías
del suelo,
tras de dar tumbos,
mirando al Cielo,
por la Gran Vía.

sábado, 8 de abril de 2017

Siglos de Oro

Anoche cuando dormía,
pensaba,
soñaba,
en tu mirada perdida.
Y entre los dedos,
la vida,
se me escurría...
Agua.
Agua.
Decía,
y este mundo maldecía.
Anoche cuando dormía,
balbucía,
mientras el planeta gira,
el planeta gira y,
y,
no me mira.
Anoche,
Anoche,
cuando dormía,
con los ojos cerrados
te veía,
Anoche,
por debajo de la piel
te sentía
y en lo más profundo
de mi ser
al recordarte
mi corazón latía.
¡Vuelve vida mía!
¡A brillar
en el mediodía!
¡Cuando el sol
nos dice que ya es de día!

domingo, 2 de abril de 2017

Penitencia

En el frío de la tarde,
cuando cae el sol,
retumbando,
se oyen los tambores.
Pies descalzos
recorren las calles,
evocando,
a cada paso,
en cada redoble,
los antiguos dolores.
De madera,
como la cruz,
de madera de roble,
es el gesto del santo,
y en el pedestal
un manto de flores.
Entre el silencio,
a la luz de las candelas,
se escuchan
los viejos cantos.
Y las niñas,
de mantilla y peineta,
encienden las velas,
para recordar
que por ese amor
que nos diste
aún está alegre
esta España tan triste.


viernes, 24 de marzo de 2017

Torres de Marfil

Hace años,
recorriendo la soledad de tu noche,
en un coche,
vi esa luz a lo lejos,
y,
subiendo tus peldaños,
comprendí la magnitud de tu reproche.

En los reflejos
que tu mirada pinta en el Río,
en los destellos que tu luz
irradia al mundo.

En los millones de corazones,
en los millones de besos,
en esta vida que iluminas.

Tus piernas de hierro,
testigo de metal
de una historia,
por donde camina
el amor
y a veces el miedo...

A tu ribera,
a tu vera,
seguimos caminando los poetas.

Hoy es Primavera,
otra vez es Primavera,
otra vez las flores,
pintan las avenidas de olores,
y llenan el aire de colores.




miércoles, 8 de marzo de 2017

Poetas del mundo Antiguo

En las frías mañanas,
ahí,
cuando los humos de la vieja fábrica
te van entrando,
como un veneno metálico
en lo más hondo de los pulmones,
va uno,
desconsolado,
sin respuesta,
con su angustia,
como un niño olvidado,
como un un corazón que late en silencio,
como un Rebelde.

Siempre quise ser un Poeta,
siempre quise pintar de colores las nubes grises,
y que en tus entrañas no tejiesen
sus tupidas telas las arañas.

Nunca quise que mis manos estuviesen frías,
tu Sonrisa,
tu alegría,
esa mueca de payasa
que me hace anudarme la bufanda,
y comprender lo que es la luz del día.

Y si mi musa,
mi musa sueca,
vestida de niña española,
y esa mirada,
esos ojos,
que hacen temblar las olas,
al tacto de mi piel,
que me hace respirar las palabras,
que,
que,
que estremecen hasta al
que no siente,
y vuelven a elevarse
desde la nada,
hasta el infinito,
dibujando lo que no está escrito.

viernes, 3 de marzo de 2017

Senderos Luminosos

Soñaba con pájaros de colores,
y en mi corazón,
en mi sístole,
en mi diástole,
en mi antigua diapasón,
se dibuja todo el calor que traen prendidas las flores...

Y si el corazón,
viejo compañero de mi vida,
que sigue latiendo,
a cada paso.

Mi corazón,
me guía por el Sendero Luminoso.

Hacia la Victoria.

El Sendero Luminoso que  construyen tus amores...

Ya no hay más rimas,
ni más palabras
que rimen en este mundo en ruinas.

Ni sonetos encadenados,
ni mujeres latinas,

Sólo poetas,
que al contemplar,
al admirar,
ese pedazo de tetas,
ese busto glorioso,
que se erige,
como un barco con las velas desplegadas,
van con su bolígrafo,
entre los dedos,
con los ojos abiertos,
como platos,
escribiendo poemas,
delante de un polígrafo,
que es de un metal pesado
y antiguo
con el sello,
indeleble,
de la suma infinita de un epígrafo.


jueves, 2 de marzo de 2017

ESPERANZA

Si mis dedos no pudiesen deletrear las palabras,
las palabras,
que mi corazón,
agitándose,
me susurra a los oídos,
entonces,
ya no sería jamás,
jamás para siempre,
un poeta,
un abogado,
sería un renegado,
un malnacido de los seres humanos.
Sería una persona perdida.
Que caminando en este invierno,
dando tumbos,
EN LO PROFUNDO DE LA NOCHE,
Podría decir,
podría relatar,
que conozco tu horror,
tu pavor miserable,
y esa laguna,
donde se ahogan todas las alegrías
que ilumina el Sol cada día.
Si he de morir
quiero tenerte despierto.
¡Sálvame!
No me dejes solo.
No me dejes nunca solo,
Padre mío que me hiciste bajar a la Tierra.
Escucha mis versos,
recuerda los antiguos latidos,
y el sentir con que tus hijos
pintan todos tus desvelos.