viernes, 26 de abril de 2019

Pelirrojas

Son tus destellos de rojo,
de fuego
iluminado,
y tu
triste semblante,

Se ilumina,
en esas praderas
que las manos
del Sol

reflejan tus ojos.

Como una triste niña,
que espera,
la Esperanza.

Inglaterra se llena
de globos
silenciosos
y de niñas,
de niñas
llenas de besos.

jueves, 11 de abril de 2019

ORDALÍA

Con los ojos cerrados,
como en una nube,
siento,
padezco,
tu silencio.

Y pongo los dedos,
los dedos
en el fuego.

En esta Tierra.

Con las dos manos.
Y los diez dedos.
Y mi corazón,
mi corazón,
se hace pegamento.

El pegamento 
de tus besos.

El ungüento
que,
beso a beso,
y palmo,
palmo,
palmo a palmo
me desvela,
que cuando los abra,
los ojos,
sabré
que estoy despierto.

Para 
de nuevo 
volver
a verte.

Para nunca más
sentirme
un viejo.


sábado, 30 de marzo de 2019

De la Tierra y del Cielo estrellado

Volaría hasta el Sol por ti,
Leonardo,
desplegando las alas,
volaría,
para tenerte,
para sentirte,
para comprenderte.

Volaría,
y hasta la luna
te daría
si yo pudiera.

Por sentir
tu cuerpo,
y
tocarte,
y no arrugarte,
y sentir
tu amor,
dándote un beso.

viernes, 22 de marzo de 2019

Ensueño

Al cerrar los ojos
se me aparece un mundo
de reflejos, de luces
y siluetas
que se deslizan
silenciosas
al otro lado del espejo.
En el mundo del mañana
del mañana mañana
en esa dimensión
donde las palabras no hieren
y el dolor no existe.
De amor,
con los párpados cerrados
de amor,
mi mirada se reviste.
Y al abrir el corazón,
al ver de nuevo la vida,
con los ojos abiertos,
siento de nuevo tu canción,
tu voz,
atravesando desiertos,
al compás que marca la alegría.

miércoles, 13 de marzo de 2019

La Herida

A las orillas del río se levanta una torre.
Es de hierro,
es un armatoste de hierros entresijados
que se levanta hacia el cielo
Como una aguja enrevesada,
como la mirada de una mujer,
como la angustia de un hombre.
Al lado,
al lado del río,
que transforma el amor en olvido.
A veces,
a veces,
me imaginé que era como un Tíovivo.
Donde todos los niños y las niñas,
de la mano,
iban a lucir sus mejores sonrisas,
ellas,
perfumadas,
y con el pelo limpio,
muy limpio,
y sus sonrisas de nácar,
como sonrisas de
alabastro,
que entierran el
que sepultan
el fracaso.
Eres muy listo,
y muy hermoso,
volaría hasta el Sol
hasta el Sol por ti.
Y yo,
que estoy sin blanca.
te escribiré palabras
hasta que se me seque el alma.

viernes, 25 de enero de 2019

Los Santos Inocentes

Venimos al mundo llorando, entre vísceras, y la sangre y las lágrimas de nuestra madre. Y cuando abrimos los ojos, lo primero que vemos , es la alegría en sus ojos, y sentimos su infinita ternura.
Bajo el Sol, el Sol de la mañana, de un sábado por la mañana, rozamos con nuestros deditos, nuestros deditos pequeños, que huelen a niño, a niño recién nacido, la felicidad que a nuestros antepasados les prometió un ángel bendito. Y es en ese lugar, allá donde hoy habita el olvido, donde empieza a latir nuestro corazoncito.
Como un niño muerto, un niño muerto en una profunda y oscura cueva, en las entrañas de la Tierra, volvemos a abrir los ojos, para sentir de nuevo el corazón latiendo, y así, gimoteando, gateando, como el que escribe un poema, vamos rasgándonos las vestiduras, para conocer el sabor de tu llanto.
Como un niño muerto, como un niño muerto en una cueva profunda, con los ojos abiertos y su pequeño corazón latiendo, sentimos el amor de una mujer, de una madre, de una Reina,
Esa Reina, esa mujer, esa mujer que nos mira.
Y nos susurra al oído, que nada está perdido.
Porque el tiempo, ese pesar pesaroso que nos aplasta al recordar los días perdidos, se convierte en una capa, en un manto que ya no puede ni agitar el viento.
Y es cuando tu amor, otra vez con los ojos abiertos, nos aleja del miedo y rasga los silencios.
Rasga, destruye, pisotea el silencio.
El silencio, la nada de un niño muerto en lo más profundo de una cueva negra.
Así es el corazón del Hombre, un corazón que late a pesar de los pesares, de los pesares pesarosos, y de todo aquello que nos hace anhelar el Cielo.
Para espantar los malos pensamientos y alejarnos de las personas que no tienen sentimientos.

domingo, 15 de julio de 2018

Libertad

Cuando duermo,
cuando sueño,
se me presentan,
tus ojos,
de ese color,
ignoto,
que pintan,
que dibujan,
el mundo,
de ese calor,
que hacen,
a los niños,
a los niños,
sonreír,
como si nada
como si nada
estuviera roto.

Eres tú,
eras tú,
la que en nis sueños,
me susurró
que nada.
que nada.
estaba muerto.

Eras tú,
eres tú,
la que me besó en los ojos.