viernes, 27 de mayo de 2016

Mentiras

La gente, la gente, la gente, y otra vez la gente.

Todo es criticar, hasta los curas lo dicen.

Cuando Don Max Estrella bajaba por la Calle de Fuencarral, con su sombrero y su bastón daban ganas de cantarle al Sol.

Al Sol,

El Sol ese astro que nos ilumina las mañanas, es amarillo, ¿te acuerdas?

Y da calor.

Cuando Arthur Rimbaud estaba solo, en su habitación de Charleville nadie pensaba en él.

La envidia es como un puñal.

Siempre es mejor abrir los ojos.

Los ojitos pequeños, para no perder el tiempo.

A qué hay que andar recto por la vida, pues la vida es tener un poco de cariño en el corazón.

En Italia, la Patria de Dante y de Don Giuseppe Mazzini, que nació en Génova y murió en Pisa, donde la torre se inclina, de Italia viene el sol que alumbra nuestra Patria.

En esta miseria que nos quieren hacer y provocar, nos tendremos que alzar.

Lo primero que se alzan son las palabras, siempre.

A las palabras les siguen las manos, los dedos, y las pestañas.

Yo, como usted, lo ando todo por la vida, luchando cuerpo a cuerpo con la muerte.

Y clamando a Dios.

Todos los días pienso en ti, desde que me levanto hasta que me acuesto.

Yo sé que hay muchas cosas buenas y por eso nos sigues aguantando, yo sé que tu amor es infinito, pero si no te conozco en esta vida al menos déjame sentir tu presencia.

sábado, 21 de mayo de 2016

Sin talento

El talento no es una cosa que se pueda tirar a la basura.

Es la primera vez que lo oigo, "Están machacando a la juventud"

Yo ya no soy joven, pero cuando oigo esas cosas me dan ganas de llorar.

Qué importante es decir lo que se piensa, y se se siente.

PARA DECIR LA VERDAD.

Me siento impotente, porque uno se imaginaba la vida llena de luz y esperanza, y de poemas, y de mujeres bonitas.

Todo acaba en en una obsesión, que se va pintando del color de la caca.

Pero como el Sol sale para el mundo, siempre habrá una niña que no esté de acuerdo.

Y en esos ojos tan bonitos, y en esa boca y en ese pelo, se alzará la poquita verdad que nos queda en el corazón.

Barcelona

Hace ya algunos años, sí, unos años, me encontraba yo en Barcelona, en esa enorme ciudad.

Y estaba perdido, y no sabía dónde ir.

Fue entonces, que en el metro unas señoras me buscaron y me dijeron que tren tenía que coger.

Primeramente había salido de fiesta, con mis amigos, los anormales.

Había dos chicas muy guapas que me hacían ojitos, pero yo no podía, no podía casi ni anudarme los cordones de los zapatos.

Tan solamente quería mirar un poco el mar.

Que mis manos y mis pies, y sobre todo mis ojos se dejasen llevar por el fragor del Mediterráneo.

En Barcelona.

Iba yo, cantando una canción por Las Ramblas, bajando la calle toda por delante.

Es un poco bohemia, Barcelona, a decir la verdad, dan ganas hasta de ponerse una margarita en la cabeza.

Aún así y todo la noche es oscura y alberga horrores. Y en las esquinas de Las Ramblas se esconden, como en Madrid, en la Gran Vía, las viejas criaturas que tratan de robarte el alma.

Pero el alma, en Barcelona, no se pierde, y hasta llegado el caso, siempre encontrarás a tres amables señoras que en el Metro te mostrarán el camino.

Y así, paso a paso, vuelves entero a casa.

Porque ni la bondad, ni el olvido, ni la alegría se pueden perder nunca, por más que uno ande caminando solo por la vida. Siempre habrá alguien que te dará la mano, y te ayudará, y hasta te podrá cuidar.

No son las Ramblas de Barcelona el camino preciso de mi bohemia, mas guardo la ternura, y la amabilidad que representaban sus arrugadas manos, y la luz de sus ojos redondos.

viernes, 20 de mayo de 2016

Lo que no se puede decir...

Había una vieja canción.

Y no me voy a decir aquí cómo la cantaban, más que como abogado, sino como poeta, estoy completamente dispuesto a decir la verdad, no por el lucimiento personal, sino por la absoluta necesidad de dar voces a los que no la tienen.

En las críticas, las viejas recriminaciones ya sean marxistas o burguesas se suele aludir la misma cosa.

Las voces de nuestra sociedad, de nuestra supuesta sociedad, se van perdiendo en los ecos de hace 2.000 años, y es que lo que no acaba de comprender la gente, las personas, es que tan solo, la humildad, el respeto, la consideración y la caridad nos podrán salvar del abismo que la ausencia de nuestra alma nos puede deparar.

Como abogado del turno de oficio, que no es poca cosa, en Oviedo, o en Avilés, o en Cangas de Onís, que fue también capital de España, que está tan cerca de donde la Virgen María bendijo a este país, los ves traer engrilletaos, como si fuesen perros, escoltados, como si fueran terroristas de Al- Qaeda, con sus chalecos antibalas su pistola y sus pinganillos.

Mira, yo tengo la obligación moral de reírme de vosotros.

Sea o no sea capaz de lograr publicar una gran novela.

Mi deber íntimo es recordar a Don Miguel, porque si bien es cierto en un primer momento se adhirió, luego se retractó.

Porque no nos gusta, como nos enseñó nuestro Rector, el Rector de España, Miguel de Unamuno, no no nos gusta ni la chulería ni el machismo, pero por encima de todo no nos gusta el mal olor.

A mí me gusta la poesía,

y el aire libre.

Como decía José Antonio "Las derechas, sí, invocan a la Patria, invocan a las tradiciones; pero son insolidarias con el hambre del pueblo, insolidarias con la tristeza de esos campesinos que aquí, en 
Andalucía, y en Extremadura y en León, siguen viviendo como se vivía hace 500 años, siguen viviendo como desde la creación del mundo viven algunas bestias. Y esto no puede ser así".

La mujer roja

OJO, CONTIENE SPOILERS!!!!


Por darle ese título al primer capítulo de la esperada sexta temporada, los creadores de Juego de Tronos no pretendían darle una novia a Pablo Iglesias, más quisiera él...

Melissandre, que en las novelas ejerce un poder esencial, tanto que casi se escapa del papel, en la televisión acaba por trascender de una manera impactante, y ello, sin duda es gracias a la actriz que la interpreta, y es que la belleza de esta mujer es, no sé, de alguna manera, es eso que pone la RAE cuando ni siquiera lo podemos expresar con palabras.

¿Cómo era?

Inefable.

Es aquello que no se puede describir con palabras.

Para los poetas no es para nada una maldición, sino todo lo contrario, pues así podremos pasarnos la eternidad escribiendo sin parar, tratando de alcanzar las fórmulas que más se acerquen, intentando dibujar la figura magnífica que se forma alrededor de su corazón de fuego.

Yo sé que no lo lograré jamás, mas sería feliz en esa eterna contemplación.

Aún así y todo, en la Serie, y muy a pesar de los pesares, la última escena de ese primer capítulo habrá hecho sacudirse a más de uno. En el fondo es mejor, ya que representa una mujer bella, por la cual naciones enteras se habrían arrostrado a la guerra, tal que la mismísima Helena de Troya, que guarda un terrible secreto.

Su sabiduría.

Es una mujer anciana, con la piel marchita, que al abrocharse el collar que rodea su excelso cuello la convierte en una criatura inmortal.

Y eso representa la belleza de Carice Van Houten, la bondad del mundo hecha carne, la astucia física que es capaz de robarle el corazón a cualquier hombre.

Pero, ¿por qué?

Porque tiene cuatrocientos años.

Y contra cuatrocientos años hechos carne nadie puede decir absolutamente nada.

Contra eso bajamos las lanzas y tiramos los cuchillos al suelo.

sábado, 14 de mayo de 2016

Gary Cooper, que estás en los cielos...

Lo que hacemos en esta vida tiene sus ecos en la eternidad...

Quizás no sea necesario plantearnos metas demasiadas altas, ni pretender cambiar aquello que es imposible de cambiar, puede que tampoco valga la pena imaginar mundos mejores, a lo mejor lo único que se logra es saber quien es uno y donde está.

De todas las cualidades que nos acercan un poquito a Dios, de todas ellas, sin duda, y a pesar de pisar muchas piedras por el camino, la mejor de todas se llama Humildad.

Es muy importante una persona que haya sido capaz de crear muchas empresas, y de ganar mucho dinero, yo no digo lo contrario, porque el esfuerzo y el trabajo son cosas que se han de reconocer y recompensar.

Y sobre todo, el bien que le haces a los demás, porque lo que es fácil para ti, ayuda a mucha gente, y construye una pequeña sociedad en la cual hay un plato de lentejas todos los días en la mesa.

Si a eso se le añade esa palabra, y esa actitud, es evidente que ya no se puede discutir absolutamente nada.

Cuando el silencio, y la apatía, y las cosas oscuras que te rodean, tratando de asediarte, te miran a los ojos, de una manera impasible, de una forma tenebrosa, te das cuenta que no siempre has tenido la razón.

De todas las cosas bonitas que un hombre puede llevarse, a lo largo del camino, en los bolsillos, la mejor de todas, que se guarda en una bolsita de cuero, es la integridad.

Si Dios se dignase a perder el tiempo con nosotros, una vez que nuestras manos se enfriasen, y nuestra cara que en otro tiempo le dijese algo a una chica...

Es un tiempo tan maravilloso, tan valioso, que la vida se erige como una estatua que se esculpe.

Unos vamos cruzando la vieja y antigua noche, con las manos escondidas en los bolsillos raídos del chaquetón, imaginando palabras, inventando mundos de colores, pero al final, nos encontramos en el mismo camino polvoriento.

Porque todos somos iguales, tenemos las mismas piernas, y las mismas manos, y los mismos ojos que miran, el mismo corazón que palpita, y el mismo sentimiento al escuchar la verdad.

Y las mismas pestañas y los mismos dedos, y hasta las mismas uñas, que entre golpe y golpe tratan de aplastar la maldita soledad.

Es probable que Mr Cooper se haya ido al Cielo, al haber comprendido que es mejor arrodillarse que hacer tonterías, que es mejor escuchar lo que nos cuentan las viejas canciones, que es preferible esa vieja Religión que nos alienta a mirar dentro, para no caminar con los zapatos sucios y poder de una vez recuperar la dignidad.

viernes, 13 de mayo de 2016

Fátima

Cuando el mundo se presenta como un mecanismo implacable bajo el cual todos vivimos sujetos, tal que una máquina llena de engranajes ideados por un ser sin alma que avanza de una manera inexorable hacia la consecución de una sociedad hipócrita, en la cual nos vamos olvidando día a día de lo que somos, esclavos de una voluntad ajena que nos aleja de todo aquello para lo que estábamos destinados...

Siempre hay días como éste, en el cual la Libertad, y el sentimiento humano se ejemplifican en la historia de tres niños pobres. De tres pastorcillos, que no tan lejos ni de aquí, ni en el espacio ni en el tiempo, fueron testigos de un milagro.

En un campo de Portugal, en el lugar más humilde que se puede imaginar, sus pequeños corazones, a través de sus ojitos contemplaron lo que nos prometieron una vez.

Es una Luz antigua, Eterna, que no se agota jamás, que les hace unir sus pequeñas manos, para mirarle a los tres juntos, como pequeñas figuras de papel en las cuales se dibuja una humanidad que se pierde y se olvida de lo suyo a fuerza de dar vueltas alrededor del sol.

Son tres niños, muñecos de carne y hueso que la miran con su mirada redonda, llenos de la misma luz que les da Ella.

Y se lo da todo como un regalo, como si hubiesen dejado un dientecito debajo de la almohada.

Porque las mejores cosas, son siempre gratis.

Si no te conozco en esta vida, al menos déjame sentir tu Presencia.